Una paloma depredada por gato o gaviota no es algo en lo que nos guste fijar la atención. Nada que nos recuerde directamente nuestra innegociable mortalidad es de nuestro agrado. Pero incluso ahí podemos hallar belleza. O eso es lo que a mí me parece. La foto está muy tratada mediante Photoshop para conseguir ese efecto de brillo metálico a medio camino entre lo celestial y la pesadilla. En nuestra prosaica sociedad, mueren los ángeles. Pero los diablos nos siguen acosando bajo la postmoderna apariencia del libre mercado.

Cámara Canon PowerShot G11 y golpe de su flash incorporado. A pulso (justo delante de la puerta de mi casa).

Salvador Solé Soriano

En fotored desde 22/10/2011

Ficha personal
  • hace 7 años
    Alberto Arcos Hurtado
    Aun siendo una captura "durilla", has conseguido un efecto muy interesante. Un saludo!
  • hace 7 años
    José Arcos Aguilar
    Te lo has currado muy bien, ese efecto fantasmagórico es muy atractivo.., saludos Salvador.