El otro día, arreglando el jardín pude observar que en una de las enredaderas que tengo, habían anidado unos mirlos. He ahí un pequeño nido. Pensando que se aburrirían de ver a los niños estar corriendo por el jardín y armando escándalo, no tenía muchas esperanzas de que fuera a salir nada del nido.. más bien, que los padres se cansaran y se fueran a un sitio más tranquilo. Hasta que una tarde, me di cuenta que por el jardín iban correteando 3 crías de mirlo (Tordus Merula). Alguna de ellas intentaba echar el vuelo, pero sin mucho éxito... rápido correteaban por el jardín hasta que dieron con un pequeño sitio donde había unos palets, donde se se escondieron y se sentían a resguardo. Los padres, durante varios días aparecían con comida en la boca, los llamaban e iban donde estaban escondidos. De vez en cuando, se veía corretear alguno por el jardín en busca de aventuras. Al cabo de pocos días, dejaron de verse, posiblemente porque ya tenían la capacidad de echar el vuelo y se fueron. Tenía pendiente quitar el nido al podar la enredadera y justo la semana que tocaba. Me doy cuenta, que vuelve a estar una hembra en el nido. Así que se está preparando otra remesa de crías.

--- Cámara:Canon Modelo:Canon EOS 1000D Iso:800 Exposición (v):1/125 segundos Apertura (f):2 ---

Alberto Arcos Hurtado

En fotored desde 12/07/2011

Ficha personal
  • hace 4 meses
    Salvador Solé Soriano
    ¡Je! Es estupendo poder asistir a estos ciclos de la vida, tan veloces en las aves pequeñas. Los mirlos se han adaptado al bullicio humano; siempre que no sean directamente perjudicados, aguantan sorprendentemente la presencia humana en el jardín. Y si hubo éxito con la primera "tanda" y la primavera todavía está fresca, vamos a por la segunda, claro que sí.
    • Alberto Arcos Hurtado :hace 4 meses Me sorprendió lo grande que eran las crías para lo pequeño que es el nido.. siendo 3 las que salieron del nido, saltarían del nido ya por desbordamiento xD
  • hace 4 meses
    Salvador Solé Soriano
    Los pollos viven a cuerpo de rey (alimentación intensiva, para que crezcan rápido) y, si no fuese por las exigencias físicas (por ejemplo, que ya no caben), les sería muy difícil abandonar el nido, donde están tan ricamente,
  • hace 4 meses
    Norma Betty Lago
    Alegría causa verlos, hay muchas aves que se adaptan a la presencia humana, sobre todo si se los respeta