Probablemente se deba a alguna creencia, de esas que dicen que si tocas aquí eres agraciado por vete a saber qué bondad. De hecho también la cara está con cierto brillo. El caso es que también se podría pensar en la baja condición humana, e incluso en esa inercia colectiva que dice que basta empezar a hacer una cosa para que todos te sigan. Prefiero pensar en la primera posibilidad.

Jose Luis Rubio Perez

En fotored desde 14/04/2012

Ficha personal
  • hace 4 años
    Salvador Solé Soriano
    Pienso que muchos credos supieron integrar con astucia los instintos naturales con la religión, de manera que uno pudiese ser felizmente dévoto sin sentirse culpable por sus instintos naturales. Semejante enfoque ha dado larga vida a esa diosa; no se halla, como la anterior, ignorada, si no que goza del contacto humano. Desde la triste óptica judeocristiana, freudianamente enfermiza, una diosa a la que se venara sobándola sería impensable. Pero afortunadamente hay culturas más abiertas donde el amar y el acariciar no entran en conflicto. No le veo le problema a que las diosas (y los dioses) estén buenos. Me gusta el desenfoque del pasillo, pues contrasta con la nitidez de la figura.
  • hace 4 años
    Alberto Arcos Hurtado
    Curioso detalle, de las berzas del grabado en la pared, como bien dices, no se si será algo referente cultural antiguo o más bien un reclamo turístico a la foto fácil metiendo mano a dos pedruscos de buen calibre con tintes eróticos. En cualquier caso una foto estupenda.