Hay un momento, en las puestas de sol que dura unos segundos, un momento donde puede brindar luces y tonalidades mágicas, pasa todos los días sin excepción, pero nosotros inmersos en nuestra rutina diaria impuesta por nuestra vida, pasamos ajenos a esas maravillas y solo a veces, congelamos el tiempo para poder capturar la belleza de las cosas. Fotografía tomada cerca del parque Nacional de Doñana en la hora justa cuando el sol empieza a esconderse, justo en el momento, en el que las tonalidades de colores dejan fusionarse parte del mar con las nubes, desapareciendo parte del horizonte.

Canon Ixus 55.

Alberto Arcos Hurtado

En fotored desde 12/07/2011

Ficha personal