La Ipomea violacea es una humilde flor trepadora fácil de hallar en vallas y muros. Resulta tan familiar que pocas veces se repara en ella. Pero al verla a contraluz, con el sol iluminándola desde atrás, se me ocurrió acercarme hasta dejar fuera del encuadre su forma acampanada y retratar ese micro-ambiente interior que se me antojó singular.

Cámara Canon PowerShot G12. A pulso.

Salvador Solé Soriano

En fotored desde 22/10/2011

Ficha personal
  • hace 7 años
    Alberto Arcos Hurtado
    Una trepadora con unas flores grandes y resultonas, que como bien dices, se puede disfrutar en el día a día por la ciudad, pero que con el ajetreo diario, no paramos en disfrutar de ella. Me gusta el colorido, parece pintado a acuarela. Saludos
  • hace 7 años
    José Arcos Aguilar
    El encuadre muy acertado, ese movimiento central le da un cierto dinamismo, una imagen muy atractiva.., saludos Salvador.
  • hace 5 años
    José Biedma López
    Bello, gaseoso, luminoso estallido carmesí. ¿Convencerá a las abejas? O las confundirá.