Esta imagen guarda una historia triste, donde una vez más el hombre intervino... Este ejemplar fue víctima del comercio ilegal de fauna. Las autoridades lo incautaron y luego lo llevaron a un centro de rehabilitación. Allí cuidaron su salud y lograron que recuperara peso hasta quedar lista para su reinserción en la selva (de donde nunca debió salir...). Y así fue, la liberaron en su hábitat pero ella regresa al lugar donde la cuidaron y permanece del lado de afuera de la jaula... Tal vez sus compañeros silvestres no la aceptan en la selva o quizás se acostumbró al hombre. Ambas opciones son tristes y hacen que esta hembra de Carayá no recupere plenamente su vida salvaje. Esa Mirada triste me hace pensar que añora sus días de selva, previos a la intervención de los hombres que la capturaron para comerciar con ella. Mientras le tomaba fotos (a unos escasos 4 metros de distancia), se me mezclaban sentimientos de emoción por la proximidad y de enorme tristeza por la historia que guarda esa mirada...

Canon EOS 40D · 400mm

Bea Grasso

En fotored desde 10/01/2012

Ficha personal
  • hace 7 años
    Daniel Gil
    Impresionante amiga, transmite puro sentimiento, impresionante
  • hace 7 años
    Luisa M. Lara Lopez
    ¡¡¡ De acuerdo con Daniel, transmite sentimiento!!! Su mirada al infinito es como la nuestra... Me encanta. Saludos, L.
  • hace 7 años
    Salvador Solé Soriano
    Yo soy un anti-antropomorfista; procuro no ver humanidad en toda criatura con ojos, un impulso natural en las personas buenas pero que, pienso, se aleja de la realidad. Y necesitamos acercarnos a la realidad si queremos comprender al resto de las criaturas vivientes. He observado que muchas especies (aves, mamíferos, peces, anfibios, reptiles e incluso insectos), en virtud de su peculiar fisonomía, parecen mostrar expresiones humanas; unos airados, otros sorprendidos y, otros, tristes. Aunque puede que el primate de esta imagen solo esté pensando en si baja de ahí para buscar comida, eso no niega que la historia que cuentas sea ciertamente deplorable, más aun por tan repetida a lo largo y ancho del planeta. Y es que el hombre, precisamente por negarse a comprender, mata y desnaturaliza sin cesar a millones de seres vivos para darles usos que no se les deberían dar. Los trata como objetos y eso, más allá del daño irreparable que causa a nuestro entorno, nos envilece como especie.
  • hace 7 años
    Norma Betty Lago
    Leí el comentario de SAlvador y la verdad yo siento inteligencia y sentimientos en los seres vivos, serán diferentes , pero no por ello menos válidos, amo esa mirada, excelente foto
  • Me quedo con el excelente retrato pues las disquisiciones filosóficas en este tipo de apreciaciones resultan muy ambiguas y sujetas a nuestra percepción de lo que nos rodea. Creo como salvador que no podemos tildar de "triste" esta mirada, porque su inteligencia no es como la nuestra ni su relación con el medio tampoco. Además, esta estudiado y comprobado como prácticamente todas las especies tienen en su juventud formas redondeadas que invitan a la ternura y a la protección, mas acusadas cuanto mas joven es el sujeto que analicemos. En resumidas cuentas, este sujeto me produce ternura y me invita a la protección pero no valoro su mirada como triste. La naturaleza cumple su misión