Por segundo año he repetido vacaciones en Perú; no es mi estilo dado el mucho mundo que me queda por ver pero habían razones laborales que, como agente español de Perú Birding Expeditions, me aconsejaban volver allá. La foto que os muestro está tomada desde un observatorio especialmente habilitado para observar esta especie. El lugar es tan oscuro como lo puede ser el bosque pero en esa penumbra arden los machos de Gallito de las rocas peruanos (Rupicola peruviana) que cada día van allí, al “lek”, a esperar que una hembra se deje caer para impresionarla con sus galas y danzas. Trípode, cable, espejo arriba y ¼ de exposición (el flash está prohibido) pero la belleza es del bicho y ese rojo se te queda en la retina, órgano que los fotógrafos tenemos muy próximo al corazón…

Cámara Nikon D300 con objetivo Sigma 150-500 mms. f:6.3 trípode, cable disparador y espejo arriba.

Salvador Solé Soriano

En fotored desde 22/10/2011

Ficha personal
  • hace 7 años
    José Arcos Aguilar
    La verdad es que captar estas bellezas en su entorno natural debe poner los pelos de punta, su color y la textura del plumaje son fantásticos. Que suerte ir aunque sea un año de vacaciones al Perú.., saludos Salvador.
  • He tenido que ver esta foto en silencio, porque parecía que el ave se espantaría con el ruido. Gran realismo enohrabuena
  • hace 7 años
    marta Liber
    Esta foto de gallito es la mejor que vi. Calidad, belleza y composición. Felicitaciones!!