Al Pato torrentero le va la marcha; se ha especializado en bucear bajo las aguas turbulentas de los ríos bravos de Sudamérica y se alimenta de algas e invertebrados que encuentra entre los guijarros del fondo. Su forma, mucho más hidrodimámica que la de la mayoría de los patos, es una adaptación evolutiva que le faculta para tan arriesgado modo de ganarse la vida. La hembra es el individuo de la derecha y el macho el de la izquierda. Aunque muchas anátidas tienen un marcado dimorfismo sexual, es raro que la hembra tenga colores vivos, en vez de meramente crípticos. Foto tomada en el río Urubamba (Aguas Caliente-Perú Agosto 2010).

Cámara Nikon D300 con objetivo Sigma 150-500 mms. f:6.3 a pulso y aproximándome por la orilla.

Salvador Solé Soriano

En fotored desde 22/10/2011

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