Solo en el sureste de Australia puede hallarse el Perico turquesa (Neophelma pulchella), especie que sufrió un dramático descenso de población entre los años 1880 y 1920, cuando estuvo a punto de extinguirse a causa de la invasión del ganado doméstico, una gran sequía y la captura para venta. Se sospecha que también sufrió una epidémia. A partir de 1970, gracias a las medidas de protección de su hábitat y los avances en legislación medioambiental, se recuperó bastante bien. Pero sus poblaciones siguen estándo dispersas y localmente amenazadas por la pérdida de ecosistema que provoca la ganadería. De punta de pico a punta de cola mide cosa de 20 cm; poco más grande que el típico periquito de jaula, que es dos cm más pequeño. Habita mayormente bosques junto a herbazales nativos y allí se alimenta de semillas, flores y frutos. Se ha adaptado a consumir los de plantas foráneas, un recurso que - opino - tiene mucho que ver con que su población haya podido recuperarse. El ejemplar de la foto es un macho pues la hembra presenta mucho menos azul en la cara, carece de rojo en el ala y el pecho es tan verde como la espalda. Nosotros solo conseguimos verlo en una reserva forestal cuyo nombre (Binya-Cocoparra) resulta la mar de simpático. Para obtener esta foto aparcamos el coche a orillas de una charca y, en dos sesiones, le dedicamos casi tres horas y media de acecho durante las cuales pudimos retratar también otras especies de aves, aunque el Perico turquesa fue la estrella.

Cámara Nikon D7100 con objetivo Sigma 150-600 mms. f: 5.0 - 6.3 (Contemporary), apoyado en ventanilla de automóvil. Iso:250 Exposición (v):1/160 de segundo. Apertura (f):6.3

Salvador Solé Soriano

En fotored desde 22/10/2011

Ficha personal
  • hace 6 meses
    Norma Betty Lago
    Como siempre la información nos ayuda a comprender la especie que estamos viendo, y la foto es hermosa, con lindo ambiente y gran definición de colores
    • Salvador Solé Soriano :hace 6 meses La foto, en sí misma, no significa nada más allá de la estética del sujeto; por eso el texto es tan importante ya que nos ayuda a entender y valorar lo que estamos viendo. Gracias por tu amable comentario, Norma.
  • hace 6 meses
    José Biedma López
    Enhorabuena, Salva. Mereció la pena la espera. La paciencia es atributo necesario del educador y del "cazador". Tu rico comentario prueba el dinamismo de la naturaleza y resulta esperanzador.
    • Salvador Solé Soriano :hace 6 meses La paciencia tiene muchísimos usos y cada cual la desarrollamos para aquello que nos conviene; yo soy impaciente en la cocina (apenas cocino) pero un estóco impávido a la hora de esperar pájaros. Y, así, más o menos, todo quisque. Gracias por comentar, José.
  • Quien la sigue la consigue. Muy coloreado el perico. Es pariente de algún modo del periquito de jaula?. Por cierto dabes de donde viene nuestro periquito de toda la vida?
    • Salvador Solé Soriano :hace 6 meses Sí, aunque no pertenece al mismo género, el Perico turquesa está emparentado con el Periquito común (Melopsittacus undulatus) ya que todos los pericos y periquitos son aves australianas; allí tienen su origen, al igual que las cacatúas y ninfas que también se comercializan. Como el Periquito común es propio de desiertos y zonas secas, ecosistemas que apenas rozamos en nuestro viaje por Australia, no conseguí ver ninguno, aunque cabía alguna pequeña posibilidad. Gracias por tu interés y tu comentario, Miguel Ángel.
    • Miguel Angel Vázquez Márquez :hace 6 meses Muchas gracias por la info. Un pozo de sabiduría pajaril :-)
  • ¡Con reflejo y todo!....¡que maravilla! Precioso pájaro colorines y buenísima fotografía.
    • Salvador Solé Soriano :hace 5 meses Muchas gracias por tu amable comentario, Chuss. Y me alegro de que te guste.