Aprovechando el recién comprado Sigma 150-500 por un amigo, que me acompañó, lo probé con mi cámara. El resultado era un poco soso, así que probé a exagerar el contraste, conservando ligeramente algún brillo interno. Una foto minimalista. Según nos dijeron en el Centro de Interpretación de la Laguna de Gallocanta, si no lo entendí mal, las grullas vienen de Extremadura hasta allí, entran a la laguna por la tarde-noche. Supongo que descansan unos días, para lo cual se alimentan en los campos de cultivo cercanos. Todos los días, cuando el sol calienta y se forman las corrientes ascendentes, la mayor parte de ellas vuelan en círculos sobre la laguna, formando un espectáculo impresionante. Después, imagino que unas deciden marchar definitivamente hacia tierras del norte (creo que llegan hasta Islandia) y otras van a comer a los campos. En fin, todo un alarde de la naturaleza. Ante esto, los humanos sólo podemos dejar caer la baba.

--- Cámara:Canon Modelo:Canon EOS 6D Iso:100 Exposición (v):1/160 segundos Apertura (f):13 --- Sigma 150-500, monopode

Jose Luis Rubio Perez

En fotored desde 14/04/2012

Ficha personal
  • hace 5 años
    Salvador Solé Soriano
    Las lentes de los Sigma (50-500 y 150-500 mms.) son maravillosas para lo que cuestan. pero, como esos objetivos son muy baratos, aunque la relación calidad-precio sea cojonuda, los resultados objetivos son modestos. Tu amigo ha de tener en cuenta que, hasta que los bichos no estén a distancias razonables, no le podrá sacar demasiado provecho a su nuevo cacharro. (Con eso voy tirando yo por la vida... suerte de la edición). Me gusta esta toma minimalista, como una pintura japonesa.